REFLEXIONES SOBRE EL ONANISMO
Homero, en uno de los libros de La Iliada, afirma entusiasta: "O me dan la masturbación, o me matan".
El emperador César, en una de sus obras capitales, comenta: "Compañía para los solitarios; para el abandonado, genuina hermana; bondadosa filántropa para el hombre senil y para el desposeído. Inclusive el más pobre entre los pobres, es magnate cuando cuenta con ella". Y agregaba líneas más adelante: "Es más sabrosa que la mariconería".
Robinson Crusoe, señaló en alguna oportunidad: "Me faltan palabras para explicar lo que le debo a esta artística actividad".
Y la reina, de Inglaterra claro, aseguró: "Con ella, todas nuestras vírgenes están a salvo.
Benjamin Franklin, el egregio, señaló dos aspectos: La madre de todas las invenciones es sin duda la masturbación y es, además, la mejor política.
Al Papa, Miguel Angel le dijo: "Muy noble es la autonegación; beneficiosa la autocultura, viril la autoposesión.
Sin embargo, para las almas auténticamente inspiradas y grandes, todo eso es nada, pobre y sin brillo, comparado con el autoerotismo".
Mismo que, según el señor Brown, que está ahora con nosotros, lo reitera en uno de sus nuevos y divertidos poemas en dos líneas que sin duda alcanzarán la eternidad:
"Quien lo conoció, lo ama, quien lo mencionó, lo elogia"
Es la opinión de ilustres personajes, partidarios de esta célebre ciencia. Pero son muchos los que la atacan y son contrarios a ella, a la que descalifican con sólidas argumentaciones y ríspidos discursos, que no repetiré en este momento en su detalle.
Un especialista indiscutible, Brigham Young, sentenció: "Si la comparamos a lo otro, hay la misma diferencia que entre una luciérnaga y un relámpago".
Salomón, a su vez, planteaba: "Su única gracia es que es barata".
Es fácil notar las señas de una práctica excesiva de esta dañina diversión.
Son: El entusiasmo para comer, beber alcohol, fumar, compartir alegremente con otros, reir, bromear, contar chistes verdes y una gran disposición para el arte pictórico.
Y las consecuencias del hábito son pérdidas:
- De la memoria
- De la virilidad
- De la alegría
- Del carácter, y
- De la capacidad fecundante.
Es la menos recomendable de todas las prácticas sexuales que el hombre realiza, porque como diversión, es breve; como trabajo, muy cansada; como exhibición, poco rentable.
Ha mucho tiempo ya que de los salones decentes fue expulsada.
Y en estos tiempos de progreso y mejoramiento continuo, se la ha puesto al nivel de los gases pedorreros, degradándola y emparentándola con ellos. Hoy, ésta y el suspiro pedorro sólo son admisibles en privado. Y se permite incluso este último, cuando todo un grupo de varones lo consiente.
jueves, 10 de diciembre de 2009
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