¡¡BIENVENIDOS ONANISTAS DEL MUNDO LIBRE!!

Consideraciones sobre el blog:
No pretende ser una proclamación de la masturbación por la masturbación en sí,
sino ofrecer una reflexión sobre muchos otros beneficios más importantes.

Está escrito desde el punto de vista de un hombre adulto, sin rencores, sexualmente activo y que se encuentra inserto en una sociedad occidental, cosmopolita, moderna, donde la cibernética, los “after office”, "speed-dating" y demás fuentes de contacto con el sexo opuesto ofrecen una multiplicidad de opciones a quiénes buscan pareja, sea fugaz, corto placista o "para siempre".

Muchos conceptos son totalmente aplicables a la mujer.
Sobre todo para las que ya están hartas de la mentira. Sean propias o ajenas.

Pues bien, partiendo de esa premisa, la propuesta de este blog es:

QUE LA MASTURBACION NOS LIBERA - NOS PERMITE SER GENUINOS.

jueves, 10 de diciembre de 2009

PRESENTACION

Mejor sólo que mal acompañado...

¿Por qué sale uno a buscar pareja? ¿Realmente vale la pena?

Cuando uno no tiene pareja, alcanza una libertad muchas veces envidiada por aquellos que se encuentran “enganchados”- Siendo adulto, ésta libertad es muy superior a la de la juventud, porque uno puede realmente gozarla, ya que dispone del tiempo, el dinero, un desarrollo mental y emocional mucho más maduro y lo que es más, energía para disfrutarla.

Entonces ¿Vale la pena “cercenar” tanta libertad en pos de tener una pareja?

Tengamos presente que en una sociedad urbana moderna la mujer promedio exige ciertas conductas del hombre, como por ejemplo: “que la satisfaga sexualmente”.

Que sea un hombre de éxito, al menos más exitoso que ella. Que le brinde seguridad afectiva y económica. “Porqué para bancar muertos de hambre prefiero estar sola”. El famoso “billetera mata galán” sigue tan vigente hoy como el tango Cambalache.

Basta con sólo leer los perfiles de los sites de internet "busca parejas". Es interesante como las mujeres básicamente tienen las mismas pretensiones, sin importar la zona, nivel económico o edad. Se nota sí, una marcada baja en las expectativas, a partir de los 50 años. Es como que la mujer comienza a darse cuenta que si quiere competir con "pendejas tetonas y peteras" va a tener que reorganizar sus prioridades. Cobra vigencia el tan vilipendiado "petiso, gordito y pelado".

Hay que tener presente que muchas mujeres hoy día no sólo son financieramente autónomas, sino que también han adquirido una potestad en cuanto a que salen a “cazar hombres”.
Cada vez es más frecuente ver mujeres con hombres/muchachos bastante más jóvenes que ellas.

Por lo general se tratan de mujeres de entre 35 a 50 años, con un cierto nivel económico e intelectual que no desean “atarse” a un sólo hombre. Consideran que tienen derecho a disfrutar de la diversidad ¿Y por qué no habrían de tenerlo? Bienvenidas sean las nuevas amazonas.


"Quiero que me satisfagan"
Pero una gran diferencia entre la amazona de hoy y los hombres, es que las amazonas pretenden ser satisfechas. Y no me refiero al aspecto sexual únicamente.

Para satisfacer a una mujer (por lo general en una sociedad latina y hasta dónde sé en muchas de Europa también) hay que primero invitarla a cenar, salir a bailar, llevarla a alguna actividad cultural interesante: es decir, hay satisfacer una expectativa anterior, y esa es lograr que la mujer se sienta como alguien “especial”. En el mundo masculino ésta condición es irrelevante.

“Desarma” a la mujer.

Lamentablemente la mujer a menudo utiliza el sexo como herramienta de coerción.

Si hacemos las cosas bien, nos “recompensarán” entregándose. Ahora analicemos este tema de la entrega.

¿Qué es lo que entrega? ¿Lo único que “entregó” la mujer en algún momento de su vida, fue su virginidad, y eso a esta altura del partido, al menos en la sociedad occidental ya no es un bien tan preciado y en las relaciones de adultos, ya no existe, ¡¡y que el Cielo nos ampare de alguna virgen de más de 30!! (no sé si existen todavía…)

Debo admitir que hay un orificio que muchas mujeres mantienen invicto, y que muchos hombres perseguimos: el ojete.

Este orificio, muchas mujeres parecieran protegerlo mucho más que el bucal o vaginal. En este caso sí estoy dispuesto a reconocerles el gesto de la "entrega", porque en raras ocasiones, y sólo en el caso de hombres muy experimentados en el sexo anal, una mujer puede alcanzar cierto goce. Este orificio, si bien cuenta con terminaciones nerviosas que podrían conducir al placer, no fue diseñado para recibir, sino para expulsar, y a diferencia de la vagina, que logra expulsar un crío de hasta 4 kilos, el ojete no suele expeler "críos" de dimensiones tan grandes.
Aquí el tamaño del pene sí cuenta. Algunos con miembros grandes pueden verse discriminados por ese factor. Entonces, señores, en caso de ser beneficiados con su acceso, les ruego que lo traten con infinito cariño, porque es un privilegio que rara vez se nos concede. Ganárselo requiere de mucha paciencia y autocontrol. Nada de andar "rompiéndole el culo" a nadie.

En cuanto a la relación sexual tradicional en sí, para que realmente sea satisfactoria, plena, donde “ambos” gocemos, es siempre el hombre el que debe recurrir a toda una suerte de maniobras y estrategias para hacerlas gozar durante un buen rato.

Por lo general debería comenzar con unos 20-30 min. de “foreplay” (juego erótico previo) que tal vez incluya el sexo oral (y una vagina es fuente de todo tipo de sorpresas en cuanto a sabores y olores) estimularles el clítoris, besarlas tiernamente, acariciarlas, no hacer comentarios impropios, generar el ambiente, para que ellas eventualmente realicen todo un proceso interno y lleguen al orgasmo, y una vez logrado su orgasmo (si nos esmeramos e hicimos las “cosas bien”) podremos recibir nuestro “regalo”.

Es decir, hicimos las cosas bien para obtener sus “favores”, para que luego ellas finalmente, se recuestan, felices, y nos digan: “ahora hacé lo tuyo” ¿Hacé lo tuyo? ¿Y todo lo anterior de quién fue?

¿Y qué necesita un hombre para llegar a un orgasmo? Prácticamente nada, sólo una mujer, que preferiblemente esté despierta.

Quedan cada vez menos mujeres que responden al: “voy a entregarme a ti, a pesar de que yo no goce o tenga un orgasmo”. Al menos en el mundo que describí antes. No conozco la sexualidad femenina camboyana o egipcia.

Atención, que todo lo anterior no se interprete como que es una tarea fastidiosa, en mi caso y en el de muchísimos varones es todo lo contrario. Personalmente siempre disfruté el poder hacerlas acabar. Verlas excitarse, agitarse, maldecir, reír, llorar y finalmente acabar. Eso siempre ha sido un gran afrodisíaco para mí. Además es de las pocas cosas que realmente hago bien. Es casi un don.

Y convengamos que hay muchos hombres que realmente cojen para el carajo, y deberían considerarse afortunados de tener alguna mujer que todavía se banque ser cojidas por él. Muchas veces hay más amor que necesidad. Lo de ellas es más un acto de piedad que otra cosa.

Pero bueno, la pregunta que les hago es: ¿qué pasaría si nosotros nos “autoabasteceríamos” en forma regular y sin falsos tapujos. Tipo: "Querida ésta noche prefiero ver el partido y después hacerme una paja en lugar de hacer el amor con vos. OK?


Reduce el adulterio-el engaño.

Si bien el adulterio tal vez tenga que ver más con cuestiones emotivas que sexuales, es decir, uno busca en otra persona lo que perdió con su actual pareja (pasión, cariño, respeto, afecto, ternura) es posible que al reducir el “factor sexual” mediante la masturbación uno logre establecer un vínculo aún más profundo con su actual pareja.

Tal vez al reducir este factor sexual, uno se comporte con su pareja de manera más honesta. Es decir, no se porte bien, sólo porque quiere ser recompensado, sino porque realmente quiere estar con ella de una manera armoniosa. Ese cariño que profesan algunas parejas de ancianos. Ese compañerismo.

El hombre ideal

Hoy pareciera ser que lo más importante en un hombre es lo que tiene, no lo que es.

Si tomamos como una fuente de lectura los avisos publicitarios, veremos que no se destacan
por resaltar las virtudes de una buena persona. No se ve como prototipo de "winner" a un bohemio, petiso, gordo y pelado que realiza tareas solidarias en barrios marginados. No importa tanto que sea honesta, respetuosa, inteligente o tenga códigos. El tema pasa por la pinta, el auto, si es "cool", etc. etc.

Igualmente esto no es algo típicamente femenino, por el contrario, en cuanto a resaltar la importancia de lo físico se trata, el hombre es el más claro ejemplo. Rara vez se ve a un hombre apuesto en pareja con un bagarto flacucho, pero brillante. La verdad, que a nosotros cualquier mina con un buen par de tetas y culo nos deja bien. Y si es muda y no piensa, casi mejor.
Son las mujeres las que se matan por hacerse todo tipo de operaciones estéticas para verse más jóvenes y seguir siendo "atractivas". Sean Connery, sigue siendo para muchísimas mujeres un hombre digno de ser cojido. Quisiera ver cuántas mujeres de su edad entrarían en esa categoría para los varones.

Permite Liberar la Mente

Al no tener la cabeza ocupada/obsesionada con el tema “sexo”, uno puede ocupar su mente con cosas más valiosas. Pensar en proyectos, en solucionar otros temas más importantes.

Nos permite ser más genuínos

Al no tener que ser un exitoso hombre de negocios, famosa estrella de cine o parecer un Adonis, para poder atraer a una mujer, uno puede realmente ser como uno desea. Dedicarse a un trabajo o actividad que realmente le guste y llevar una vida tal como le gusta, y no una que responda a los estereotipos del mercado. ¡Es decir, si querés ser un gordito pelado, podés serlo!
El tema económico obviamente estará condicionado por el factor niños, estos no tienen porqué sufrir penurias económicas. La responsabilidad de darles el mayor bienestar económico y afectivo posible es una responsabilidad de la cual ningún padre debe escapar. Eso es inherente a la responsabilidad que se asumió el día que uno decidió ser padre.


Contribución Social

Contribuye a reducir la explotación de la mujer, es decir la prostitución, y tal vez la pedofilia, el abuso infantil, y las violaciones.

Si bien no cuento con información concreta para sustentar estas últimas afirmaciones, calculo que un hombre sexualmente activo pero “relajado”, no tendría tanta “agresión” interna para descargar en sus semejantes.

Colaborar con instituciones de Bien Público:

Todo el dinero que uno invierte en el cortejo (cenas, viajes, regalos, etc.) podría donarse a distintas ONG’s.

Permite ser mejores jefes

Al no ver en la mujer a un “enemigo” (es decir objeto deseado pero no alcanzable y por eso fuente de angustia o frustración) o “presa”, un jefe en un entorno laboral, no abusará de su poder para acosar física o psicológicamente a sus subalternos femeninos.

Es decir, al no estar desesperado por querer cojérselas, no buscará revancha con sus empleadas. Y además si tiene alguna fantasía con ellas, podrá resolverlas “manualmente” y dejar a la pobre fuente de sus fantasías en paz, en lugar de hostigarla en el trabajo.

Esto además de convertirlo en mejor persona, mejor jefe, tal vez hasta le evite un contratiempo legal, en caso de que la empleada lo acuse, merecidamente, de “acosarlo sexualmente”.

Además, no hay nada más triste que un jefe “baboso”. El jefe en cuestión carece de todo respeto, tanto con las mujeres como con los hombres.

¿Y quién sabe? Tal vez la empleada, al notar cierta indiferencia hasta reaccione de manera opuesta y sea ella quien busque la relación.

RESUMEN FINAL

• Permite satisfacer nuestras más grandes fantasías, sin importar cuáles son, inclusive las más perversas, reduciendo así la pedofilia, estupro y/o cualquier otra perversión que pudiera arruinar la vida de un ser inocente.
• Algunas veces es mejor que algunas relaciones (vale para ambos sexos)
• No pretende ninguna reciprocidad.
• Es saludable: reduce la ansiedad, aumenta la irrigación sanguínea, ¡y no tiene ninguna contraindicación!
• Es gratis.
• Reduce la explotación de las mujeres/niñas/niños.
• Es segura, no sólo en cuanto a enfermedades de transmisión sexual (ETS) sino en el sentido, de evitarnos problemas con los maridos, parientes o amantes de la alguna mujer. Hay muchas otras consideraciones también, como el evitar tener que andar por lugares inseguros, o salir con gente desconocida (en el caso de una mujer, esto es aún más peligroso)
• Permite inclusive una relación sexual (en caso de tener un periodo refractario relativamente corto) mucho más relajada y agradable. El coito puede hacerse sin la molesta ansiedad que siente el “eyaculador precoz”.
• En caso de no estar en pareja nos mantiene “aceitados” para cuando volvamos a tener relaciones.



Es decir, es una manera sana, gratuita y segura de gratificarse y no estar "necesitado".
y por eso: ¡¡Nos permite ser libres!!

APORTES CIENTÍFICOS

Ensayo sobre la masturbación Publicado en: Revista Terapia Sexual, Vol. II (2), Sao Paulo, Brasil, 1999 Introducción La masturbación es uno de los tabúes más acendrados en nuestra cultura; la palabra quizás provenga del vocablo latino manus stuprare, algo así como cometer estupro contra uno mismo utilizando las manos. Si tenemos presente que el término estupro conlleva una acción vergonzosa o infamante, queda a la vista la censura que la palabra masturbación lleva implícita. Ya que nos referimos al origen de los términos, podría citarse una curiosidad relacionada con la palabra onanismo que, como se sabe, es otra manera de nominarla. Deriva de Onán, personaje bíblico que, a la muerte de su hermano, le fue ordenado por mandato divino copular con la viuda. Para no embarazarla, el desdichado Onán, eyaculó fuera de la vagina de su cuñada; tras lo cual, por la pérdida de simiente y la desobediencia de la ley de Levirato, fue castigado por Yahvé (1) (2) (3) . Podrá observarse que, en realidad, más que un acto masturbatorio fue el primer caso consignado de un método anticonceptivo -el coitus interruptus- que, como nos dice el historiador francés Philippe Ariès: “entre toda la panoplia de pócimas, de fundas fálicas, de tampones vaginales, de dispositivos y demás prácticas, sólo el coitus interruptus -el “crimen de Onán”- era responsable de la formidable inversión de la demografía contemporánea, de ese descenso de la natalidad” (4). Algo de historia En la Biblia no aparece una prohibición expresa de su práctica, pero sí en forma elíptica y alegórica como en el caso de la transgresión de Onán, ya que todo acto sexual no destinado a la procreación era castigado, pues el objetivo principal era el crecimiento y supervivencia del pueblo judío (“creced y multiplicaos” dice el precepto del Génesis) (2) (5) (6) . En sociedades desarrolladas como la egipcia y la grecorromana existía –al menos entre las clases dominantes- un alto grado de liberalidad sexual: hay referencias a cultos fálicos y a masturbaciones en grupos en las fiestas (como las Saturnales romanas) (3) (4) (7) . Entre las civilizaciones precolombinas es difícil encontrar datos fehacientes sobre el tema, pero por ciertas producciones artístico-ornamentales (de neto corte fálico) cuando no educacionales, como es el caso de los huacos eróticos –vasijas- de Perú, y por las costumbres de algunos grupos indígenas de la actualidad, que guardan similitud con sus antecesores en la zona, puede inferirse que la masturbación era tolerada. En algunas poblaciones indígenas de Colombia aún se acostumbra que, cuando llega un invitado de otro lugar, sólo es aceptado como huésped si se deja estimular los genitales en forma manual por un miembro varón de la tribu (7). La represión de la masturbación En los comienzos del siglo XVIII, un monje inglés edita un panfleto donde profiere terroríficas advertencias contra la masturbación y la rebautiza onanismo. En apariencia la primera obra médica dirigida contra la masturbación apareció en 1710 y su autor fue un médico inglés llamado Becker, quien publicó Onania, en clara alusión bíblica (2). La idea de que es un acto pecaminoso, contra natura, comienza a transmitirse de generación en generación, hasta que en 1758 este delito de confesionario pasa a ser aceptado por la medicina de la época. Un médico suizo llamado Tissot se convierte en su abanderado y llega a afirmar que la masturbación era la más mortífera y siniestra de las prácticas sexuales. Como producto del contubernio religión-medicina comienza a desplegarse, de allí en más, un amplio catálogo de enfermedades. Tissot no sólo le atribuyó a la masturbación –en su propio tratado llamado Onanismo y advertencia al público en general con respecto a su salud- ser la causa de agotamiento, nerviosismo y locura, sino que llegó a sostener que al daño físico y psíquico sobrevenía un daño moral con el castigo divino consiguiente (2) (7). Allí también afirmaba que la pérdida de una onza de semen por vía masturbatoria era tan debilitante como la pérdida de 40 onzas de sangre (2) .

Para ese médico y sus seguidores el onanismo producía:
-Melancolía-Crisis histéricas-Ceguera-Impotencia -Esterilidad-Oligofrenias y demencias-Cardiopatías (llegó a describirse un corazón del masturbador) -Adelgazamiento y tuberculosis -Calvicie
A lo enumerado habría que agregarle las afirmaciones de la mitología popular de que la práctica masturbatoria hace aparecer pecas en la cara, pelos en la palma de las manos, acné, descalcificación ósea, crecimiento de verrugas; lleva a que se sequen los testículos, o se caiga el clítoris (en el caso de las mujeres), o se reblandezca el cerebro (1).

Un educador alemán aconsejaba a sus colegas que enfrentaran ante un espejo a un adolescente sorprendido en actitud masturbatoria y le dijeran : “Ësta es tu imagen de la muerte, el vicio te llevará a la tumba” (2). Con razón Michel Foucault postulaba que “el sexo del colegial llegó a ser un problema público durante el siglo XVIII” (8).

Así nace el concepto, en las ciencias médicas, de locura masturbatoria, definida académicamente por el psiquiatra alemán Krafft-Ebbing (1886), quien difundió la idea de que, en la base de ciertos cuadros psicóticos, estaba la práctica masturbatoria (2).
La masturbación, definida como la autoestimulación genital a solas, responde a una pulsión, a una necesidad de reconocimiento corporal o de satisfacción del deseo a través de caricias en los genitales. No me refiero solamente a la etapa puberal: también la vemos en los niños muy pequeños, que incluyen el hecho de tocarse entre sus juegos más recurrentes. Hay quienes piensan que esta actividad en los pequeños debería reprimirse, pero el castigo del toqueteo o de la autoestimulación genital no tiene ninguna utilidad ni resultado positivo: en la práctica no resulta.

En este sentido podría citar una infinidad de recursos aberrantes que se probaron con esa finalidad represiva:
-Atarlos con sogas y cadenas-Evitar camas mullidas y habitaciones calefaccionadas-Quemarles las manos con ladrillos calientes -Sujetar el pene con unos bragueros o atarles campanillas -Cinturones de castidad -Jaulas con clavos, rodeando el pene, que lastimaban al erectar -Operaciones mutilantes y castratorias -Clitoridectomía -extirpación del clítoris- en la mujer-Cauterización de la médula dorsal para desensibilizar los genitales
Otros afirmaron que la eyaculación precoz es causada por la masturbación pero no existe una relación lineal entre una y la otra. A lo sumo podría decirse que muchos son eyaculadores precoces no por masturbarse sino por masturbarse incorrectamente. Esto quiere decir que muchos varones, cuando se autoestimulaban, lo hacían sin solución de continuidad hasta eyacular, sin interrupciones ni demoras. Otros, en cambio, con intención de prolongar sus sensaciones placenteras, interrumpían sus caricias o masajes cerca del momento límite, preorgásmico, y luego volvían a comenzar, varias veces, hasta eyacular. Los primeros responden al modelo masturbatorio del eyaculador precoz; los que practicaron espontáneamente el parar y arrancar no tuvieron, en la mayor parte de los casos, ese problema.
Un cambio de mentalidad
Recién a fines del siglo XIX comienza a producirse un cambio de mentalidad y a considerarse que la masturbación no era causa, sino que podía, en los casos compulsivos, ser consecuencia de disturbios mentales. Entre 1911 y 1912, en la Sociedad Psicoanalítica de Viena, hubo un Simposio sobre el onanismo. Allí, Freud habla de un retorno terapéutico del onanismo; en el mismo encuentro, Wilhelm Reich llegará a decir que “si un paciente logra su primer orgasmo, por lo menos masturbatoriamente, es un logro en camino hacia la mejoría”.

También sostenía que los padres intentaban suprimir la sexualidad infantil para facilitar la sumisión de los hijos al poder de la autoridad paterna (3) (9). Los aportes del médico vienés se dieron a conocer con el nombre de Contribuciones para un debate sobre el onanismo. En un párrafo Freud decía: “También puede hablarse de un retorno terapéutico del onanismo. Muchos de ustedes ya habrán hecho, como yo, la experiencia de que es un libre progreso que el paciente ose de nuevo practicar el onanismo en el curso del tratamiento” (10).
Para hablar de cifras, en 1953, el Informe Kinsey consigna que un 92% de los varones y un 63 % de las mujeres afirmaban haberse masturbado alguna vez (11).

Es interesante señalar que, en nuevas encuestas (Informe Hite y otras) esta diferencia entre los sexos tiende a reducirse cada vez más.
Como digresión literaria citaremos algunos escritores que en sus obras comienzan a desdramatizar, cuando no a elogiar, esta práctica, como es en los casos del norteamericano Henry Miller; la portuguesa Anaïs Nin; Phillip Roth que, en su Lamento de Portnoy, describe con lujo de detalles las prácticas onanistas del personaje; la obra de Charles Bukowsky y Woody Allen (tanto en sus textos como en sus films); más cerca nuestro, Julio Cortázar en su Libro de Manuel, nos describe el caso de Lonstein, un cultor del sexo a solas, que ha llegado a perfeccionar la técnica requerida para disfrutarlo al máximo y nos propone un auténtico Manual del onanista consumado y feliz.

O como en el caso de varios personajes de mi novela La cara de Dios que viven atrapados en una constante dualidad: atemorizados por el anatema religioso y la vigilancia familiar, tanto como tentados por los deseos de conocerse sexual y genitalmente a través de la masturbación y de las fantasías adolescentes. La lista sería larga e interminable mas deberíamos rendirle tributo a nuestros geniales antecesores que se burlaron con talento y exquisitez de los sectores conservadores y retardatarios: Bocaccio y Aretino, Chaucer y Sterne, Petronio y Alphonse Donatien –el divino marqués-, el colega Rabelais y Voltaire, Vatsyáyána con su Kamasutra.
Puede ocurrir que la masturbación responda a causas no eróticas como estados obsesivo-compulsivos o como forma de calmar momentos de angustia. Es aquella que se hace sin placer, como un ritual, impulsivamente, o a la que se recurre frente a una situación tensionante, a veces sin importar el lugar, el momento o el entorno.

Cualquier estado de angustia que provoque displacer, lleva a una masturbación como manera de vivenciar, aunque efímera e ilusoriamente, una sensación placentera pero no suele ser eficaz para resolver ningún conflicto. Si un chico se estimula sus genitales es parte de su desarrollo psicosexual, pero si lo hace en público, en la escuela o de una manera irrefrenable, no es que tenga un problema causado por la masturbación sino que se masturba como consecuencia de una dificultad a la que no encuentra solución.

Otro sería el caso de aquellas personas que se masturban de manera excluyente y no entablan relaciones con ningún sexo. Podría encubrir personalidades esquizoides, introvertidas o fóbicas, o aquellos con aversión sexual que temen el contacto con los otros y prefieren refugiarse en un mundo de fantasías por temor a la realidad.
Es bastante común que las parejas practiquen juegos de estimulación manual-genital, pero a esto yo no lo llamaría masturbación (que, sensu estricto, significa estimulación sexual por uno mismo, a solas) ya que es un juego erótico de estimulación compartida. Una variante sería masturbarse mirando a la compañera; otra serían aquellos que necesitan de la estimulación directa para poder concretar el acto sexual. Por ejemplo, en los varones que han cruzado la barrera de los 50, puede ser un recurso que utilicen ellos mismos frente a sus parejas.
En otro orden de cosas, hay eyaculadores precoces que la utilizan previamente para hacer más prolongado el coito, pero es un pésimo recurso porque a medida que pasan los años, el período refractario es más largo, la capacidad de recuperación disminuye y conseguir una erección y, más aún, un segundo orgasmo, ya no resulta tan sencillo como a los 20 o 30.
En los adolescentes se da con mayor frecuencia debido a la irrupción de un intenso impulso sexual por la llegada de hormonas al torrente sanguíneo, lo que produce una intensificación de la libido (energía sexual). Los jóvenes pueden hacerlo una, dos o más veces al día, sin que los afecte en nada, porque ese flujo hormonal les otorga una pulsión sexual que necesitan canalizar y que su plena vitalidad permite sin consecuencias ulteriores. Si bien es cierto que disminuyen la frecuencia masturbatoria cuando comienzan a hacer el amor con las chicas, suelen coexistir ambas prácticas (1).
No todos los varones se masturban igual: si es con la mano, hay diferentes formas de frotar el pene. Está quien utiliza toda su mano y aprieta fuerte el miembro y aquel que sólo utiliza el dedo pulgar e índice a modo de anillo.

Muchos, varones o mujeres, no recurren a sus manos y se frotan contra el colchón o una almohada, pero en algunos de estos casos donde se evidenció un rechazo a tocarse podíamos ver, a posteriori, cuadros de eyaculación retardada o ausente y anorgasmias o fobias sexuales. También ciertas personas se excitan adicionando un estímulo anal o acariciando partes de su cuerpo, otras disfrutan frotándose con cremas, viendo películas pornográficas o mirando fotos de desnudos.
En determinados casos podríamos detectar comportamientos patológicos, como aquellos que se dan fuera de contexto.

Si un individuo en vez de hacerlo en su intimidad se masturba públicamente mirando parejas, es evidente que estaría encuadrado en una parafilia -cuando se necesitan de actos inusuales o extravagantes para lograr la excitación- : en este caso son exhibicionistas o voyeuristas (es interesante ver que es una parafilia detectable, casi de manera excluyente, entre los varones).

Otro rasgo que podría denotar cierta distorsión de la norma es cuando se vuelve un modo exclusivo de obtener placer. Habría que revisar en estos casos qué es lo que impide relacionarse sexualmente con otras personas porque, evidentemente, algo no está funcionando adaptativamente en su estructura psicológica, hecho frecuente en las aversiones y fobias sexuales.
La masturbación femenina ha sido más reprimida y censurada culturalmente que la masculina. Si bien los varones, con o sin culpa, lo hacen, muchas mujeres han inhibido tal posibilidad. Aunque algunas de ellas no reconocen una masturbación directa, al interrogarlas recuerdan ciertos juegos que son evidentemente sucedáneos de ella, como por ejemplo colocarse las manos o un almohada entre los muslos o frotarse contra la cama o algún borde. Si bien hay mujeres que disfrutan de su sexualidad sin haber pasado por la etapa de autoestimulación, observamos con gran frecuencia, en aquellas que nos consultan por anorgasmia, que en sus antecedentes sexuales no registran el haberse masturbado, lo que permite avizorar una falta de permiso para explorarse y reconocerse genitalmente y esto frecuentemente se liga con la dificultad de llegar al orgasmo (5).
De un tabú a un arma terapéutica
En Sexología hablamos de la posibilidad del empleo de la autoestimulación con fines terapéuticos, siempre y cuando el paciente lo acepte, para revertir casos de eyaculación precoz y retardada, anorgasmias o disfunciones erectivas. Si bien excede los marcos de este trabajo una detallada descripción del uso de la autoestimulación en el marco de las Terapias Sexuales podemos decir que es un instrumento técnico de primer orden (como es el caso de las técnicas de parada-arranque, a realizar fuera de la consulta, o el método de Semans) en programas de tratamientos para eyaculación precoz, anorgasmias, disfunción eréctil (7) (12)y fobias sexuales del varón y la mujer.

El objetivo inicial consiste en la eliminación de tantos factores de inhibición como sea posible ya que muchas veces la presencia de otra persona ejerce un efecto inhibidor importante, hecho observable en las fobias sexuales. Se intenta reducir la ansiedad y exigencias de rendimiento del paciente, dándole –a través de técnias conductuales, cognitivas o gestálticas- un cierto “permiso” para lograr el orgasmo o la erección (7) (12).

Tendría que destacar que las Terapias Sexuales suelen ser de mayor efectividad cuando el tratamiento se hace en conjunto con la pareja. En el caso del eyaculador precoz se intenta que sepa reconocer las sensaciones preorgásmicas y detenerse a tiempo, cosa de lo que no tiene un claro registro, para reeducar los tiempos internos del individuo en aras de prepararse para sus encuentros sexuales posteriores (13).
Es dable observar que en muchos casos de eyaculación retardada o de aneyaculación se detecta –amén de denotar una cierta estructura obsesiva y controladora de las emociones-, que este tipo de pacientes no se han tocado los genitales ni se masturbaron, salvo por frotamiento en la cama, sin intervención de las manos y de una manera ritualista. En estos casos, en los inicios de la terapia, se intenta que logren autoestimularse tocándose los genitales y que puedan eyacular –en algunos por primera vez en su vida- por vía masturbatoria.
Algo similar ocurre con las mujeres anorgásmicas: hay una cierta correlación entre su dificultad y la represión de experiencias masturbatorias, incluso en su adolescencia (5) (12). Es bastante común observar que en las anorgasmias primarias se nota una ausencia de historia de autoestimulación (incluso muchas veces refieren que ni se han mirado sus genitales: hecho común en las fobias a la penetración, el vaginismo y el matrimonio no consumado).
Por último quisiera señalar que la autoestimulación junto al estímulo visual fue utilizada, en varones con disfunción eréctil de variadas etiologías, en algunos trabajos de investigación con el citrato de sildenafil -inhibidor selectivo de la fosfodiesterasa V- y en estudios abiertos, naturalísticos, en pruebas de seguridad y eficacia con este efectivo y novedoso fármaco (14) (15) (16) (17) (18) (19) (20).

Conclusiones
La masturbación puede acompañar a varones y mujeres hasta sus últimos días y ser un elemento terapéutico en el abordaje de las disfunciones sexuales. Insisto en la idea de que se trata de una práctica íntima, privada, que puede asociarse o no con la relación que se tenga con los otros. Es una manera de mantener activo el erotismo y muchas personas recurren a la autoestimulación en momentos donde no pueden, por circunstancias especiales, tener relaciones sexuales con sus compañeros; por insatisfacción; por soledad o como una variante más en el infinito marco de posibilidades que permite el encuentro amoroso. La Sexología moderna no afirma que hay que masturbarse de manera obligada ni que el que no lo hace es un reprimido como tampoco creo que la masturbación deba ser realizada, aconsejada y hasta tecnificada terapéuticamente de una manera generalizada y unívoca. Las creencias religiosas y los valores (concepto axiológico) tienen vigor y, por otro lado, muchas personas no necesitan hacerlo porque se encuentran sexualmente satisfechas. Pero también es cierto que se debiera aceptar que, aquel que lo desee, por insatisfacción, necesidad o alternativa, pueda masturbarse sin culpa, censura, castigos ni temores (7).

APORTES HISTÓRICOS-INTELECTUALES

REFLEXIONES SOBRE EL ONANISMO

Homero, en uno de los libros de La Iliada, afirma entusiasta: "O me dan la masturbación, o me matan".

El emperador César, en una de sus obras capitales, comenta: "Compañía para los solitarios; para el abandonado, genuina hermana; bondadosa filántropa para el hombre senil y para el desposeído. Inclusive el más pobre entre los pobres, es magnate cuando cuenta con ella". Y agregaba líneas más adelante: "Es más sabrosa que la mariconería".
Robinson Crusoe, señaló en alguna oportunidad: "Me faltan palabras para explicar lo que le debo a esta artística actividad".

Y la reina, de Inglaterra claro, aseguró: "Con ella, todas nuestras vírgenes están a salvo.

Benjamin Franklin, el egregio, señaló dos aspectos: La madre de todas las invenciones es sin duda la masturbación y es, además, la mejor política.

Al Papa, Miguel Angel le dijo: "Muy noble es la autonegación; beneficiosa la autocultura, viril la autoposesión.

Sin embargo, para las almas auténticamente inspiradas y grandes, todo eso es nada, pobre y sin brillo, comparado con el autoerotismo".

Mismo que, según el señor Brown, que está ahora con nosotros, lo reitera en uno de sus nuevos y divertidos poemas en dos líneas que sin duda alcanzarán la eternidad:
"Quien lo conoció, lo ama, quien lo mencionó, lo elogia"

Es la opinión de ilustres personajes, partidarios de esta célebre ciencia. Pero son muchos los que la atacan y son contrarios a ella, a la que descalifican con sólidas argumentaciones y ríspidos discursos, que no repetiré en este momento en su detalle.

Un especialista indiscutible, Brigham Young, sentenció: "Si la comparamos a lo otro, hay la misma diferencia que entre una luciérnaga y un relámpago".

Salomón, a su vez, planteaba: "Su única gracia es que es barata".


Es fácil notar las señas de una práctica excesiva de esta dañina diversión.
Son: El entusiasmo para comer, beber alcohol, fumar, compartir alegremente con otros, reir, bromear, contar chistes verdes y una gran disposición para el arte pictórico.
Y las consecuencias del hábito son pérdidas:
- De la memoria
- De la virilidad
- De la alegría
- Del carácter, y
- De la capacidad fecundante.

Es la menos recomendable de todas las prácticas sexuales que el hombre realiza, porque como diversión, es breve; como trabajo, muy cansada; como exhibición, poco rentable.
Ha mucho tiempo ya que de los salones decentes fue expulsada.

Y en estos tiempos de progreso y mejoramiento continuo, se la ha puesto al nivel de los gases pedorreros, degradándola y emparentándola con ellos. Hoy, ésta y el suspiro pedorro sólo son admisibles en privado. Y se permite incluso este último, cuando todo un grupo de varones lo consiente.

RESUMEN SOBRE LA MASTURBACION DEL INFORME KINSLEY

Probablemente uno de los mejores y mayores informes sobre la sexualidad femenina y masculina de la historia. Además hay que reconocer el coraje del investigador y de aquellos voluntarios que aportaron su testimonio.

Sugiero ver la película: Gods and Monsters (Dioses y Monstruos) con Liam Neeson)

Fuente: http://www.kinseyinstitute.org/research

Males: masculino Females: femenino


Masturbation
Males:
92% of males reported that they had masturbated (p. 499, Male).

Females:
62% of females reported that they had masturbated (p. 142, Female).
45% of females who reported having masturbated indicated that they could reach orgasm within 3 minutes (p. 163, Female).


Masturbation techniques reported by females:
84% used clitoral and labial manipulation
20% used vaginal insertion
11% used breast stimulation
10% used thigh pressure
5% muscular tension
2% had fantasy alone to reach orgasm; and
11% used other techniques (p. 189, Female)
Masturbation was the most important sexual outlet for single females and the second most important sexual outlet for married females, providing: 7-10% of orgasms for those 16-40 (p. 525, 532, Female). In males, masturbation after marriage occurred with reduced frequency (p. 507, Male).